La operación se realiza a un precio que representa el valor presente de los vencimientos futuros, actualizado.
Esta técnica, de muy rápida ejecución, se caracteriza por ser:
- Abstraíble: cualquiera que sea la documentación utilizada, tiene que permitir la separación entre los derechos adquiridos con la compra del instrumento y la operación comercial que ha originado su emisión. Esto quiere decir que ni el deudor ni el banco garante pueden utilizar los incumplimientos, disputas comerciales u otras incidencias como excusa para recusar el pago de la deuda.
- Negociable: los créditos objeto de una operación deben ser libremente transferibles.
- Comercial: en una operación de forfaiting el crédito surge como consecuencia de un contrato de compraventa de bienes y por tanto se califica como crédito comercial.
- Sin recurso: Una vez finalizada la operación, el vendedor puede desinteresarse totalmente de los acontecimientos que afectan al crédito cedido, mientras que el comprador no tiene ninguna posibilidad de devolver el crédito al vendedor en caso que el deudor no pague, salvo en el caso de fraude.
Instrumentos utilizados
Tratándose de una venta definitiva, los instrumentos de pago que se utilicen tienen necesariamente que implicar una promesa incondicionada e irrevocable al pago. Los que se utilizan con mayor frecuencia son:
- Pagarés.
- Letras de cambio.
- Cartas de crédito con pago aplazado, preferiblemente con aceptación.
Sin embargo, también se podrían descontar sin recurso documentos como facturas comerciales, derechos de cobro sobre un contrato de suministro, etc., siempre que ofrezcan con suficiente certidumbre el derecho a exigir el pago de la obligación a su vencimiento.
Tanto los pagarés como las letras de cambio se transmiten mediante el endoso, que en su forma más simple consiste en la firma del beneficiario del título en el reverso del mismo. El endoso sin recurso (without recourse) transmite el derecho a recibir el pago de la letra, pero no a recurrir al vendedor en caso de impago.
Las garantías
En la gran mayoría de las operaciones descontadas en el mercado de forfaiting está presente alguna forma de afianzamiento bancario. Eso permite por un lado reducir el riesgo de crédito y agilizar el proceso de análisis de riesgo del forfaiter y, por otro, aumentar el grado de liquidez del activo en el mercado secundario.
No obstante, un creciente número de empresas, grandes corporaciones, muy conocidas en los mercados internacionales, son hoy en día nombres ampliamente aceptados que no necesitan ningún tipo de garantía adicional.
Para que un afianzamiento resulte idóneo para el forfaiting es necesario que sea:
- Incondicional,
- irrevocable,
- transferible.
Es importante que el texto del documento no deje dudas sobre la validez de la obligación y que la garantía pueda hacerse valer desde un punto de vista legal.
La forma de afianzamiento más utilizada en el mercado de forfaiting es el aval.
Una alternativa al aval es la garantía bancaria, que se emite en un documento separado de los pagarés o letras. Cada banco suele tener su formato propio, y el texto puede ocupar desde unas pocas líneas hasta varias páginas donde se consideren de forma detallada varios aspectos legales.
El coste
Los elementos que normalmente componen el coste de una operación de forfaiting son:
- La tasa de descuento. Se cotiza como un margen por encima de la tasa Libor que depende de su duración: 6 meses, 1 año, 18 meses, etc.
- Los días de gracia (days of grace) o número de días que los forfaiters añaden a cada vencimiento en el cálculo del descuento.
- La comisión de compromiso (commitment fee) es el precio que el forfaiter pide por reservar líneas de crédito y de riesgo país suficientes para poder efectuar una determinada operación en ciertas condiciones. Aunque no haya reglas precisas, la comisión de compromiso suele situarse alrededor del 50% del margen.
Metodologías de descuento
Las metodologías de descuento comúnmente utilizadas en el mercado de forfaiting son dos:
1. Straight discount : el valor presente del descuento se calcula deduciendo los intereses de descuento del valor nominal del crédito.
2. Discount to yield: el descuento se aplica sobre la cantidad efectivamente adelantada.
Por qué utilizar el forfaiting
Desde el punto de vista de una empresa exportadora, el forfaiting permite conseguir varios objetivos:
- Liquidez.
- Reducción de los riesgos de crédito y los derivados del tipo de cambio y de interés.
- Mantenimiento de las líneas crediticias con bancos.
- Mejora de las ratios contables.
Es importante que se tomen en cuenta todas estas características cuando se compara su coste con el de otras alternativas de financiación. En particular no es inusual que empresas, sobre todo de pequeña y mediana dimensión, encuentren el forfaiting caro porque lo comparan con el descuento de letras con recurso que les ofrece su banco habitual.
Cuándo y cómo utilizarlo
Para determinadas operaciones, la utilización del forfaiting como alternativa de financiación no es un camino viable.
Así, las operaciones inferiores a 500.000 dólares no son muy atractivas para muchos forfaiters, sobre todo cuando el número de vencimientos es elevado. Esto no se debe sólo al limitado potencial de beneficio que dejan, sino a la dificultad de cubrir el riesgo de interés y el alto coste administrativo. Incluso si se consigue una oferta, puede que el precio sea muy alto.
También, en el caso de operaciones que se presten a ser apoyadas por CESCE, el forfaiting no suele ser una alternativa conveniente a menos que:
- El contrato tenga que ser firmado urgentemente.
- El importador no quiera involucrarse en la complejidad operativa y administrativa de una operación con apoyo oficial.
- El contrato ya esté en fase de ejecución.
Sin embargo, hay una multitud de situaciones en las cuales sería oportuno consultar este mercado para verificar la disponibilidad de crédito y su coste.
Así, para exportaciones de maquinaria u otros bienes de equipo, que prevén un pago a medio plazo, donde se pueda evidenciar el crédito con pagarés u otros instrumentos transferibles, siempre vale la pena pedir una cotización. Cuanto antes se pida precio, más fácil será incluir el coste del descuento en el valor del contrato comercial.
De la misma forma, para una empresa que tenga limitado acceso al mercado bancario, el forfaiting puede ser interesante tanto en términos de disponibilidad como de coste.
El forfaiting permite cierta flexibilidad para determinar cuándo acceder al mercado. Un exportador puede decidir mantener el crédito en sus libros por cierto tiempo o vender sólo una parte del crédito, por ejemplo.
El mercado de forfaiting se presta a crear productos ajustados a la medida. Así que no hay que tener miedo a proponer al mercado operaciones diferentes.
El banco local utilizado por el exportador suele tener un papel importante en sugerir o descartar la utilización del producto. Una entidad que conozca bien el mercado puede asesorar sobre la mejor forma de estructurar la operación y cómo encontrar el mejor precio.
El Exportador Digital
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